martes, 16 de junio de 2015

TEGNOLOGIA Y CONFLICTOS  FAMILIARES
                                                                                                                 Por:José Inés López López.

   Mtr. en Relaciones Familiares 

       Vivimos en pleno siglo XXI y estamos totalmente inmersos en la llamada sociedad de la información.  La tecnología actual forman parte de nuestro diario vivir, nos acompañan desde temprana edad,  el Internet se ha insertado completamente en nuestra vida social, laboral, intelectual y familiar, a través de la multitud de servicios que nos ofrece: ya sea para realizar  algún pago en el banco, buscar una dirección,  hacer alguna tarea o buscar y comunicarnos con la familia.
       La sociedad en la que vivimos es cada vez más compleja y, con ella, la educación familiar se ha complicado en la misma medida. No obstante, pensar que nuestros hijos pueden vivir en una burbuja aislada de influencias ajenas a la familia, está muy alejado de la realidad, como creer que los padres no tienen nada que hacer en su educación.
Es precisamente entre esos dos extremos donde debemos situarnos para ser más eficaces, siendo conscientes de que: Se comparte la educación de los hijos con nuevos agentes tecnológicos. Si en los primeros años la influencia de la familia es prácticamente absoluta, poco a poco van incorporándose otros espacios y otras instituciones: la escuela, las amistades, los medios de comunicación, etc. Y que cuanto más influenciados sean externamente, más sentido cobra la labor educativa de la familia. Ante esta situación, es necesario que la familia ocupe una posición socializadora, mediando entre los diferentes espacios de influencia externa y los hijos.     
         Por esta razón, nos damos a la tarea de contribuir en una pequeña medida  sobre que hacer frente esta realidad: el impacto que tienen las redes sociales en la comunicación familiar.

LA FUNCIÓN DEL HOGAR
       Se ha considerado al hogar como base y desarrollo de la sociedad, donde se expresa y enseña el  amor, la paz y la educación. Este debe  ofrecer primeramente un ambiente seguro y estable a sus miembros, donde se  alimentan, se visten y tienen un refugio. También se deben  enseñar normas de conducta en relación con los demás y como último objetivo, lograr que toda la familia se sienta querida y libre, todo  esto se logra cuando existe una buena comunicación.
       Es en el hogar donde  las redes sociales están generando un gran impacto, modificando hábitos y costumbres de los miembros que componen la unidad familiar.  Podemos decir con certeza  que estamos en una  crisis de la familia nuclear tradicional, crisis de autoridad paternal y de  redefinición de roles familiares.
LAS VENTAJAS Y CONFLICTOS

       Con el propósito de preparar a los hijos para el futuro, los padres  agregan  estos equipos y servicios a sus hogares, para ellos es una  necesidad, el uso  de la computadora e Internet, forma parte de la formación de los niños y jóvenes; es decir se constituye en una herramienta. 
       Por un lado se puede decir que son necesarias considerando que la sociedad es cada vez más  informatizada y global, porque se  consiguen ventajas competitivas hacia su futuro profesional y para una  integración total en la sociedad de la información. Por otro lado el acceso y manejo de Internet  y las redes sociales es percibido como una necesidad, o una exigencia, por las obligaciones escolares: la tecnología facilitan el acceso a una información amplia y actualizada, útil para la realización de trabajos escolares, y favorecen una buena presentación de los trabajos.   De este modo, Internet es apreciado como un instrumento más que forma parte del proceso educativo.
       El uso excesivo de la tecnología actual choca con las demandas  de las cabezas de familia, de mantener la familia unida. Los padres luchan con sus hijos por el tiempo perdido en las redes y la poca interacción personal, algunas mujeres reprochan a sus esposos un cierto abuso del Internet que afecta negativamente a la interacción entre la pareja.  Las esposas se sienten sustituidas y  superadas, porque el tiempo y la dedicación que se debe la pareja están siendo absorbidos por la adicción a las redes sociales. Un uso excesivo de Internet disminuye la interacción familiar, un descenso en la comunicación familiar y un aislamiento de los miembros de la familia
       Actualmente se ha sustituido  la conversación cara a cara por la del teléfono móvil y  la conversación a través de la Web. Los conflictos que puede generar entre padres e hijos se centran especialmente en el tiempo dedicado y en particular, por la influencia sobre el rendimiento escolar y el aislamiento que se da entre los miembros de la familia y la falta de  comunicación.

LO QUE PODEMOS HACER DESDE LA FAMILIA.

Lo anterior expuesto nos muestra que genera una situación conflictiva entre padres e hijos, por lo que es necesario imponer normas al respecto, es necesario regular el uso.
Es responsabilidad de los padres supervisarlos, generar disciplina y así mismo ellos respetar los límites impuestos para que la norma sea congruente. Esto ayudara a los padres a quitar tensión y dar lugar a la comunicación, en la sala, el comedor o la recamara. La pauta recomendada a seguir es:
1.      Conocer.
 Es necesario conocer  y entender  las nuevas tecnologías de la comunicación que se consumen actualmente. Es imprescindible si realmente queremos educarlos en un uso responsable y protegerles de  riesgos.
Esta labor se complica en la adolescencia. En este periodo es natural que tiendan a buscar sus propios espacios, su propia identidad, por eso suelen rechazar las reglas familiares en pro de las que consideran propias.  Se debe entender  y respetarlo, sin renunciar a establecer ciertas normas que regulen su uso.  Para ello, es básico que nos esforcemos en conocer cuáles son esas preferencias que consideran propias, qué buscan en ellas, qué encuentran, cómo funcionan, etc. 
Asimismo, es positivo que les mostremos que estamos al día, así ellos sabrán que nos interesamos en su mundo. Probablemente no lo consideren como algo positivo, pero lo tomaran quizá como una muestra de afecto y cercanía. Igualmente, les demuestra disponibilidad, por si alguna vez tienen algún problema o dificultad.
        Es cierto que mostrar nuestros conocimientos en las tecnologías puede generar una especie de  limitación externa, que no  pueden engañar tan fácilmente, esto hará que moderen sus hábitos en relación con el su uso.
2.      Proteger.
Se trata de aplicar normas y utilizar medios tecnológicos que protejan a los hijos de los riesgos vinculados al uso inadecuado de las tecnologías de la comunicación. Esta es una labor importante y protectora, que debe comenzar en la infancia, con las siguientes medidas:
– Delimitar el número de horas.
 – Delimitar los horarios.
 – Evitar que dispongan o lo usen en su habitación, porque la supervisión se reduce.
– Delimitar la edad a la que pueden disponer de teléfono móvil o usen las redes.
 – Definir con claridad normas respecto al tipo de programas que pueden ver o tipo de páginas que pueden acceder.
– Poner filtros en Internet.
En la medida que los hijos van creciendo, se debe modificar y adaptar las normas. En la adolescencia, cuando surge con mayor fuerza la rebeldía, es importante que las normas sean razonadas y negociadas lo más posible. Al tratar con adolescentes, no olvidar que, en ocasiones, la insistencia en una prohibición hace incrementar el interés por traspasar ese límite.
Es una época en la que se valoran más la intimidad. Razón por lo cual antes de poner una  medida que la invada, debemos tener en cuenta que podría afectar negativamente la comunicación y  la relación de confianza, delicada en este periodo.
Recordemos que la presencia, el acompañamiento y la supervisión de los padres, es una de las mejores estrategias de protección.
3.      Educar.
En definitiva, para que se conviertan en personas que consumen de manera autónoma y responsable, es indispensable proteger a los menores. La mejor manera de protegerles (especialmente en la adolescencia) consiste en ayudarles a que aprendan el funcionamiento de estas tecnologías, que tengan criterio para seleccionar contenidos, detectar las manipulaciones y otros riesgos. Para ello debemos poner en marcha diversas estrategias educativas. Por ejemplo:
 – Educar a través del propio modelo. Ser coherentes con los objetivos que queremos lograr en nuestros hijos.
 – Explicarles el sentido de las normas que se aplican en la familia en relación con las nuevas tecnologías. Aunque se rebelen y protesten, seguramente entenderán que son necesarias.
– El diálogo. Cualquier espacio de diálogo con el o la adolescente es oro, por breve que sea. Por cual es necesario crear oportunidades y prestar atención para aprovecharlas. En relación con un capítulo de su serie favorita, un rato de navegación por Internet o una partida con su videojuego preferido, pueden ser momentos clave para: Conocer mejor sus opiniones, gustos y reacciones. • Transmitir nuestras propias opiniones y gustos. Se debe tener cuidado para expresarlas de manera respetuosa. Por otro lado, si las opiniones que transmitimos son críticas con sus gustos, esto afecta negativamente a la relación educativa.  • Debatir sobre el funcionamiento de las diversas tecnologías, sus aportaciones, sus ventajas, sus inconvenientes y sus riesgos.
            Es mi deseo que estas pocas aportaciones puedan generar una mejor relación familiar, convivencia sana y un conocimiento de ciertas estrategias a implementar para aprovechar mejor el uso de las tecnologías actuales y al mismo tiempo hacer un uso correcto y vivir en paz los unos con los otros.

BALARDINI, Sergio. Subjetividades Juveniles y Tecnocultura. Impacto y transformaciones de la cultura escolar ante la inclusión de las tecnologías de la información y la comunicación.
CASTRILLÓN, Manuel. Ver jugar a otros: el nuevo consumo cultural entre los chicos que ya es éxito de audiencia. Publicado en La Nación el 12 de octubre de 2014.
CAZENAVE, Liliana. Presentación del Seminario: Del niño como síntoma al síntoma del niño.
2011http://seminarioelsintomaenelnino.blogspot.com.ar/2011/03/presentacion-delseminario.html
Chicos.net y Ecpat. Chic@s y Tecnología: ¿Una Interacción Sin Riesgos? Informe final elaborado por TRENDSITY. 2007.
Chicos.net, Ecpat y Save the Children. Chic@s y Tecnologías, usos y costumbres de niñas, niños y adolescentes en relación a las Tecnologías de la Información y la Comunicación. 2009.
Mtr. José Inés López López.

   Relaciones Familiares

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